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Embalses

Embalse de José Bautista

Marco territorial.

Características físicas de la cuenca.

La cuenca vertiente del río Guadalentín está situada en la zona suroccidental de la Región de Murcia, entre las Sierras de Lavia, El Cambrón, Espuña y del Cura, al Norte, y las de Las Estancias, La Carrasquilla, Almenara y Carrascoy al Sur y Sureste. La divisoria de la cuenca interceptada por la presa de José Bautista Martín encuentra a la divisoria de la cuenca general del Guadalentín en la Sierra del Cura, al Norte, y en la Sierra de Carrascoy al Sur.
La cuenca vertiente interceptada por la presa tiene una superficie de 3.142 km² y se desarrolla entre la elevación 111 m.s.n.m. en la cerrada y la elevación 2.045 m.s.n.m. en el Cerro Poyo, en la Sierra de María, en la cabecera del Río Caramel o Alcaide.
El embalse tiene una capacidad a nivel del umbral del aliviadero (131,50 m.s.n.m.) de 5,55 Hm³ y ocupa una superficie de 80 Ha.
Los municipios afectados por la superficie del embalse son los de Librilla y Alhama de Murcia.
En la cuenca se observan los tres matices del clima mediterráneo -árido, semiárido y subhúmedo-, debido sobre todo a la presencia de la Sierra de Espuña. El clima árido lo encontramos en las partes más bajas, sobre todo en el valle del Guadalentín y hasta los 600-700 metros de altitud en las Sierras. Se caracteriza por unas temperaturas medias anuales del orden de los 18 ºC y una pluviometría inferior a los 300 mm. El matiz semiárido sólo se presenta en las cotas superiores a los 600-700 metros de altitud y se caracteriza por unas temperaturas medias que oscilan entre los 14 y los 18 ºC y una pluviometría que se sitúa entre los 300 y los 500 mm. A partir de los 900-1000 metros de altitud aparece el matiz subhúmedo con temperaturas inferiores a los 14 ºC de media anual y lluvias superiores a los 500 mm.

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Geología.

Geología y geotecnia del vaso.

La zona inundada por el vaso del embalse afecta fundamentalmente a materiales de la edad cuaternaria.

También, aunque en mucha menor medida, en la zona próxima a la presa se inundan materiales miocenos, constituidos por las mismas facies que forman las cerradas.

En cuanto a los materiales cuaternarios que constituyen el vaso son:

  • Arcillas y margas blanco-griseáceas y blanco-amarillentas; corresponden a las siglas Qm en la cartografía geológica.
  • Estos materiales cubren prácticamente la totalidad de la superficie afectada por el vaso, así como gran parte del fondo del valle del Guadalentín.
  • Aluviales actuales y terrazas del río Guadalentín (Qal y Qt); ocupan las zonas deprimidas dadas por el cauce del río y áreas adyacentes al mismo.

Geométricamente se sitúan siempre bajo las arcillas y margas cuaternarias (Qm) que los fosilizan. Cuando aparecen, se trata en todo caso de pequeños afloramientos próximos a la cerrada, es allí donde las arcillas y margas (Qm), constituyentes mayoritarias del vaso se han erosionado. También hay un pequeño afloramiento en el cauce del río próximo al puente de la carretera local de Librilla a Casas Nuevas que se ve afectada por el embalse.

En el aspecto tectónico no hay que reseñar ningún accidente, tal como fractura o pliegue, que afecte a la zona del vaso. Se trata en todo caso de la acumulación de margas y arcillas (Qm), con estratigrafía horizontal.

En el aspecto geotécnico, existe un factor de importancia a considerar y es la fácil erosionabilidad de las margas (Qm), que forman el vaso. En efecto, los cursos de agua generados en los periodos de lluvia más o menos torrenciales dan lugar a profundos surcos que cortan estas margas produciendo su inmediata erosión. Asimismo, se producen deslizamientos de ladera, en las zonas en que el curso del río toca el talud de una u otra ladera. No se trata de deslizamientos importantes, debido sobre todo a la poca altura de las laderas del cauce en la zona de aguas arriba de las cerradas en que el vaso se ensancha dando lugar a una llanura de baja cota (valle del Guadalentín), pero superficialmente hay algunos de envergadura.
 

Geología y geotecnia de la cerrada.

La cerrada de la presa de José Bautista Martín, en el río Guadalentín y término municipal de Librilla (Murcia), ha sido investigada con detalle en varias ocasiones.

El río Guadalentín entra en el sustrato mioceno en la zona de la cerrada. La consulta de la foto aérea y la cartografía geológica de detalle no permite asegurar la existencia o ausencia de fallas más o menos importantes que compartimenten el sustrato mioceno en la zona donde se ubica la presa. Hay síntomas de algunas fallas verticales siguiendo la alineación del río pero tal extremo, hasta ahora, ha sido difícil de confirmar.

Entre los últimos reconocimientos se incluyó la realización de tres sondeos, uno en el cauce y otros dos en las laderas, de manera que pudieran aportar cierta información sobre las posibles fallas supuestas en informes anteriores.

Sondeo del cauce.

Los materiales que aparecen en el sondeo del cauce son depósitos miocenos (se han datado determinando sus microfósiles). La litología es variable a lo largo del sondeo. Existen desde limos arcillosos carbonatados (que podrían denominarse margas) hasta conglomerados, escasamente cementados.

En la columna litológica sólo se distinguieron tres tipos de terreno:

  • Conglomerados de cemento arcilloso
  • Margas arcillosas (o arcillas margosas) de color marrón o marrón rojizo
  • Microconglomerados y/o areniscas con cemento calcáreo

Mediante el sondeo del cauce se detectó una zona de espesor considerable formada por conglomerados cuya deformabilidad es la más baja de las encontradas en dicho reconocimiento.

A mayor profundidad las gravas aparecen cada vez con menos frecuencia y ya por debajo de la cota 70 m.s.n.m no vuelven a aparecer en los casi veinte metros siguientes reconocidos con el sondeo del cauce.

Sondeo del estribo izquierdo.

El sondeo del estribo izquierdo indica una formación de litología semejante aunque en la parte superior se detectan suelos diferentes (limos blanquecinos carbonatados, gravas y una capa de arcilla margosa gris) que son, probablemente, depósitos cuaternarios.

Los conglomerados de cemento arcilloso son menos frecuentes en este sondeo. El terreno aparece formado por materiales más finos.

Al final del sondeo la recuperación de las margas es claramente mejor que en las zonas más someras.

Sondeo de la margen derecha.

Este sondeo atraviesa el mioceno desde su boca. En la zona situada sobre el nivel del cauce (cincuenta primeros metros) existen conglomerados cementados. Se han recuperado testigos íntegros que después han dado resistencias altas en el laboratorio. Estos conglomerados alternan con margas arcillosas similares a las encontradas en el cauce y en el estribo izquierdo.

La zona más profunda del sondeo indica la existencia predominante de areniscas poco cementadas que se recuperan como arenas al hacer los sondeos.

La presencia de areniscas en el estribo izquierdo y su ausencia en los otros sondeos inclinan a pensar que existe una discontinuidad próxima al pie de la margen derecha.

Las diferencias de espesor de los niveles de conglomerados de cemento arcilloso encontrados en los distintos sondeos del cauce hace pensar que la presencia de conglomerados es errática.

En cualquier caso la disminución de la abundancia de conglomerados desde el cauce hacia la margen izquierda y sobre todo, dentro de la zona del cauce, con la profundidad, es un hecho apuntado ya en otros reconocimientos y que se insinúa también en estos sondeos.
 

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