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Circular por la cuenca alta del río Tus entre el calar del Mundo y el de la Sima

Datos técnicos

  • Distancia: 27 km.
  • Duración: 9 h.
  • Desnivel: 1700 m.
  • Tipo de marcha: circular.
  • Dificultad: alta.
  • Tipo de camino: carril, senda de herradura, senda y trazas.
Perfil de la ruta a tamaño completo

Introducción

En esta actividad vamos a recorrer una de las zonas más espectaculares de la cuenca, un lugar que bien podríamos llamar ‘el gran verde’ por la cantidad, calidad y variedad de especies arbóreas que podemos encontrar y admirar en cualquier época del año. Si en el reino vegetal esta ruta no tiene parangón, en lo que respecta al mundo geológico nos sorprenderán las soberbias montañas que cierran el horizonte: Calar de la Sima, Calar del Mundo, Calar del Espino, Calar de Navalperal, etc. Y para terminar de añadirle más atractivo, aquí el río Tus se encañona formando un estrecho desfiladero de varios kilómetros de longitud encajado entre montañas y poyos.

La idea es partir del ‘Hueco del Tus’ y remontar por la ‘verea volá’ de Siles o camino de la Escaleruela que nos permitirá ascender hasta la plataforma del Calar del Mundo. A continuación nos dirigimos hacia el pozo Romero y desde ahí tomamos el camino de herradura de Peñalcón con vistas espectaculares hacia el valle del Tus y su aserradero. Descendemos hasta el valle y desde ahí buscamos un paso perdido hacia la Cañada del Avellano bajo los paredones del Cuquillo. El círculo se cierra por la Fuente de la Pradomira.

Se trata de una actividad exigente, dura y montañera, sólo apta a personas acostumbradas a largas jornadas y con habilidad para moverse en terrenos ásperos.

Estrecho del Infierno. Los Calarejos y el Yelmo al fondo

Descripción

Tomando como referencia la localidad de Yeste tomaremos la carretera hacia el Balneario del río Tus. Una vez pasado éste la carretera continúa y nos encontraremos algunos cruces de otros caminos locales asfaltados en los que nosotros siempre tomaremos hacia la izquierda sin abandonar la parte más profunda del valle. Una vez que hemos sobrepasado el camping y la aldea de ‘Vado de Tus’ alcanzaremos el cruce de las Mohedas donde podemos dejar el vehículo.

Comenzamos a caminar por la carretera en dirección al camping que hemos dejado atrás. En apenas 300 metros y nada más pasar por las casas del Vado de Tus cruzamos un puente sobre un arroyo. A la izquierda hay un campo labrado que termina en una ladera con árboles. Deberemos introducirnos por dicho campo y buscar un camino que asciende por la ladera y que está marcado con señales rojas y blancas correspondientes al GR66.

El camino remonta hacia el norte bajo los pinos hasta que enseguida se alcanza una zona agrícola y se hace todavía más claro. Enseguida encontramos un primer cruce que tomaremos a la izquierda. Nos sirve de referencia que aquí el GR se separa en dos ramales. El de la derecha que desechamos se dirige a Los Giles mientras que nosotros cogemos el GR66.2 hacia la aldea de Las Lagunicas.

El aserradero del río Tus visto desde la senda de Peñalcón

Enseguida encontraremos otro cruce en forma de Y y escogeremos la derecha. En apenas 150 metros más alcanzamos la carretera asfaltada que remonta hacia las Lagunicas y que seguimos hasta el núcleo de los Barrancos. Dejamos las casas a la derecha y seguimos por la carretera que ahora comienza a descender y deja de estar asfaltada. Nos introducimos así en la cuenca del arroyo de las Marinas. Continuamos por la pista principal, atravesamos el arroyo y remontamos hacia el cortijo de la Lastra. Encontraremos más cruces pero siempre deberemos atender a la señalización blanca y roja del GR66.2 recientemente balizado.

En un momento dado la pista se convierte en carril y posteriormente en una senda de herradura. Estamos ya en la ‘verea volá’ que transcurre bajo el Puntal de la Escaleruela. Este camino impresionante dobla el agudo espolón que cae estrepitosamente hacia el río Tus y remonta buscando la plataforma del Calar que alcanza tras una larga travesía a media ladera con estupendas panorámicas del Estrecho del Infierno o cañón del río Tus.

El calar nos recibe en una zona llana, aterrazada y con vestigios de tinadas y muros derribados, así como un antiguo aljibe. Desde aquí podemos coger el carril que remonta hacia el Pozo Romero o simplemente ir campo a través siempre hacia el oeste (ambas opciones son equivalentes). En cualquiera de los dos casos llegaremos a la pista que viene desde el Pozo Romero y que se adentra hacia el sur buscando ponerse bajo el perfil del Puntal del Caballo.

Helechos, bosque atlántico

Nosotros seguimos caminando por praderas y siguiendo el carril hasta que éste se desvanece y se convierte en una senda de herradura, la ‘verea de Peñalcón’, que dobla hacia el oeste bajo el Puntal del Caballo también conocido en términos forestales como Poyato de las Collejas. La vereda mantiene la altura y avanza a media ladera con estupendas vistas hacia el sur de toda la cuenca alta del río Tus y el soberbio elenco de calares del alto Segura.

Cuando estemos sobre la misma vertical del aserradero encontraremos una senda menos transitada que desciende al mismo. Nosotros la desechamos y continuamos por la senda de herradura que busca el collado de Peñalcón al que se accede tras una leve subida. Es recomendable encaramarse a lo alto de este significado peñasco para disfrutar de las vistas y panorámicas.

Desde el collado descenderemos hasta que encontramos un carril. La senda de herradura original aquí vuelve a remontar buscando la Era del Boquerón ya en la sierra alta de Siles y en la cuenca del Guadalquivir. Nosotros descendemos por el carril acompañando al arroyo del Boquerón por su margen derecha. El carril continúa su descenso hasta que entronca con la pista principal del aserradero donde deberemos girar a la izquierda. Si nos queremos ahorrar un tramo de la misma podemos atajar por la ladera siguiendo un ‘jorro’ evidente.

En cualquier caso, una vez que estemos en la pista del aserradero, nos dirigiremos al mismo. A partir de ahora la cosa todavía se complica un poco más. Desde la explanada del aserradero deberemos dirigirnos hacia la umbría de la sierra del Cuquillo que tenemos enfrente de nosotros (sur). Nada más cruzar el Tus veremos varios ‘jorros’ que remontan con fuertes pendientes buscando las zonas altas de la sierra. Tomaremos el que veamos más a la izquierda (este) para ascender por un espeso bosque de pinos, helechos y rosales silvestres.

Tinada en la Cañada del Avellano

En un momento dado deberemos encontrar una senda que atraviesa a media ladera toda la umbría del Cuquillo. La cogeremos hacia la izquierda. Nos puede servir de orientación que esta umbría finaliza en un agudo espolón con un único paso posible por lo que este ‘cuello de botella’ será nuestra referencia. Bajo encinas, pinos y roquedos desafiantes alcanzaremos esta brecha y ganamos vistas al arroyo de la Cañada del Avellano. Descendemos a una tinada, cruzamos el arroyo y ascendemos unos metros hasta alcanzar un carril que viene desde la Pradomira. El carril remonta suavemente hacia levante y abandona la cuenca de la cañada del Avellano para adentrarse en el arroyo de la Pradomira.

Estamos en el camino de los Voladores que unía las cortijadas del valle del Tus con el núcleo serrano de los Voladores, bajo la fachada oeste del Calar de la Sima. Nosotros continuamos por el carril hasta un cruce que tomaremos a la izquierda (la derecha asciende al cuco del Mentiras). En descenso el carril se va desvaneciendo hasta que se convierte en una senda bien marcada de nuevo como GR. Unos kilómetros más adelante llegamos a la encantadora aldea de Collado Tornero y ya, por carretera, cerramos esta magnífica circular en el cruce de las Mohedas donde nos espera el coche.

EL VALOR DE LOS RÍOS ESCÉNICOS


Es un hecho fácil de constatar la enorme presión que sufren los ecosistemas fluviales en la cuenca del Segura debido fundamentalmente a que las demandas hídricas superan ampliamente la oferta. Este estrés repercute en la dinámica fluvial hasta el punto de degradar los paisajes y la dinámica óptima de la cuenca.

En este sentido, debemos apostar por preservar la dinámica natural de los ríos — al menos, en los tramos de cabecera — y por fortalecer el papel relevante que han jugado desde las antiguas civilizaciones hasta la sociedad actual. Los paisajes y ríos naturales han representado un componente esencial del patrimonio natural y cultural estando asociados a costumbres y formas de vida muy particulares.

Afortunadamente aún quedan algunos tramos fluviales en la cuenca que gozan de elevado grado de libertad y naturalidad y que son la base del sostenimiento de una buena parte de la biodiversidad que atesoramos. Muchos de ellos, además, conservan parte de nuestro patrimonio histórico-artístico y mantienen actualmente una estrecha relación con el hombre, siendo parte de su cultura y participando positivamente de su forma de vida.

La conservación de manera integrada de los valores ambientales, paisajísticos, económicos, sociales y culturales de estos tramos fluviales responde al espíritu de la Directiva Marco del Agua y tiene una importancia enorme porque crea corredores biológicos y protege los ecosistemas probablemente más alterados por la acción humana. De igual modo, los tramos más vírgenes se mantendrían como áreas inalteradas en las que poder conocer el comportamiento natural del ecosistema fluvial de cada zona.

Fuente: PROPUESTA NORMATIVA PARA LA INCORPORACIÓN DE UNA FIGURA DE PROTECCIÓN PARA CAUCES FLUVIALES EN LA LEGISLACIÓN ANDALUZA. VV.AA.

Observaciones

  1. Se trata de una ruta exigente y montañera que todavía puede endurecerse más ascendiendo al pico Calar del Mundo de 1630 metros que nos queda a escasos 2 kilómetros al norte de la ruta.
  2. El itinerario puede acortarse bajando directamente al aserradero por una de las sendas comentadas aunque la orientación es más confusa.
  3. Puede efectuarse una travesía de dos jornadas si subimos a dormir a los Voladores y desde ahí ya descendemos por la antigua vereda hacia Collado Tornero. En tal caso, incluso es factible ascender a la sierra del Cuquillo o al Mentiras.

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